Define con tu familia un punto de encuentro y quién recoge a quién. Arma un kit de emergencia: agua para 3 días, linterna, pito, radio de pilas, botiquín, copias de documentos y algo de efectivo. Asegura a la pared muebles altos y objetos pesados que puedan caer, e identifica en tu casa y trabajo las zonas seguras (lejos de ventanas y fachadas) y las rutas de evacuación.
No corras hacia afuera: la mayoría de las lesiones ocurren por caídas y objetos que se desprenden al intentar salir. Agáchate, cúbrete bajo una mesa firme (o junto a un muro estructural, protegiendo cabeza y cuello) y sujétate hasta que pare. Aléjate de ventanas, espejos y estanterías. No uses ascensores. Si estás en la calle, aléjate de edificios, postes y cables; si conduces, detente en una zona abierta y quédate dentro del vehículo.
Revisa si hay heridos y presta primeros auxilios. Si hay daños, corta el gas y la electricidad, y evacúa con calma usando escaleras. No vuelvas a entrar a edificaciones dañadas: las réplicas pueden derrumbar lo que quedó debilitado — usa las alertas de réplicas de esta app para mantenerte informado. Comunícate por mensajes de texto en lugar de llamadas, para no saturar la red. Sigue solo la información oficial.
Si el sismo fue fuerte o duró más de un minuto, no esperes una alerta: aléjate de la playa hacia zonas altas de inmediato por riesgo de tsunami, y permanece allí hasta que las autoridades indiquen que pasó el peligro.